Semana

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El lunes no sé ni lo que pienso, tengo la mezcla de no pensar y tener que iniciar. Busco cómo comenzar sin pensar en su final, alojándome en una taza de café para que nada me toque y no pensar que puede que me equivoque.

Ya el martes no sé ni lo que hago, pues ya tuve que iniciar sin saber que va a pasar. Ahora busco cómo continuar, por que ya no hay remedio y el final siempre llegará. Busco más café para la excusa de que intentaré.

Ahora es miércoles, y ya no importa lo que haga, ya no importa lo que piense. En este punto es solo que lo intente, si triunfo o fracaso, lo importante es que tuve que intentar. Ya el café no es excusa y se convierte en acompañante.

Jueves, complicado día. Se acerca el final de la jornada semanal y a veces no quiero que acabe, no por que me guste, por que quizás necesite mas días. También es el mejor día de mi vida y hace que flote en pensamientos que el café me recuerda con su aliento.

Bendito viernes, llegaste finalmente, deseado por todos y odiado por pocos. Aún recuerdo mi mejor viernes, que amanecí con una diosa divina a mi lado, llenando mi alma de sueños y armonía. Enredándome en sus brazos y aferrándome a esos lazos. Día en que mi café son sus labios y el sudor de su piel.

Sábado, que complicado eres. Todos te esperan y nadie te quiere, honestamente. Duras tan poco y ofreces tanto. Se supone que lo que se inicié el lunes lo haya terminado, pero la realidad es que todo conlleva más de uno. Ya aquí el café es mi acompañante y fiel colega que brinda aires de paz y sabiduría.

Llegas finalmente domingo, tan placentero y tan corto. Pesadilla de muchos y guardián de otros. Enamorado del lunes y atado a su cintura. Tan corto y tan silencioso. Todos te desean pero te escapas demasiado rápido. Ya aquí no hay planes en la mente, ni trabajos, ni ideas… Regresamos a ser aquel lienzo en blanco que para lunes será un placer alborotar. Eres, en secreto, el verdadero amante del café. Pues haces que su fragancia se impregne más al aire y que nos seduzca mucho más con su sabor. Domingo, le haces el amor al café y odias a la semana, pero no puedes vivir sin tu lunes, para que en la angustia que causa el tiempo de pasar la semana, te llene de pasión y, así, siempre seas deseado y nunca olvidado.

Published by Victor Sola

From Puerto Rico. Athletic Trainer and writer in development. I love to write. If I can think about it, I will write about it. Open to learn new things.

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